Una vida aburrida

Martes 14 de febrero de 2017
por  Alicia B
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Me llamo Sofía, Sofía Pérez. Vivo en España. Soy hija única. Tengo doce años, me gustan los nachos y las patatas fritas, aunque como mucho, no soy gorda. Mi mejor amigo se llama Juan, pero lo llamamos « erizo » porque tiene el pelo de punta. Y aunque se gaste todo su dinero en gel, no se aplasta. Me gusta mi vida, soy feliz, mis padres son muy simpáticos y alegres. Vivo en una casa modesta, con dos pisos y tengo un jardín muy bonito. Mi colegio no está lejos de mi casa y Juan es mi vecino. Tengo todo para ser feliz, aunque no. Hay algo que no me gusta en mi vida, que es normal, demasiado normal!: nunca me pasa nada. A mis padres tampoco no les ocurre nada de especial. Para ellos, divertirse, es poner tomates en su sandwich de jamón.

Voy a encerrarme en mi cuarto, me acuesto en mi cama y me pongo a pensar. Pienso que soy una exploradora en Egipto, en busca de tesoros en las pirámides, me paseo en los túneles subterráneos cuando… ¡Me encuentro de narices con una momia! Suelto un grito y me voy corriendo. Es en ese momento que me levanto asustada sobre mi cama con sudor por todo el cuerpo. No, ser exploradora no me conviene.

Entonces me duermo y me imagino que soy un caracol que anda por una ciudad un día de lluvia . Ando en una gran calle muy animada y zigzagueo entre la gente (aunque no voy rápido). Me siento sola, no están mis compañeros para jugar conmigo. Pienso en otra cosa y cuando levanto la cabeza un pie va a aplastarme de un pisotón…
- ¡Sofía a comer! Voy a la cocina, comemos espaguetis, me acuerdo de mi sueño, uff...¡Qué miedo!

Por la noche, me duermo, y sueño que soy una submarinista que busca nuevas especies de animales en las profundidades del océano. Observo alrededor de mí y nado en medio de miles de especies de animales, es magnífico… Detrás de una roca, una sombra pasa rápidamente, me imagino que no es nada pero pasa de nuevo delante de mí. Empiezo a angustiarme, me pongo nerviosa. Decido remontar a la superficie para ver a mis compañeros del barco. Pero es demasiado tarde, oigo un ¡Splorf!, y una cosa negra va a pegarse sobre mi cuerpo, me impide ver alrededor de mí. Unos tentáculos viscosos se pegan sobre mi traje y me atraen hacia el fondo del mar… Tengo apenas tiempo de gritar pero ya me desmayo en un grito inaudible…
- ¡Bip, bip, bip!
- ¡Sofía, levanta, ya son las 7h30, vas a llegar con retraso al colegio! Llama la madre de Sofía.
- Qué, ¿ya son las 7h30? Grita Sofía saltando de la cama. Sigo vistiéndome y comiendo mis tostadas al mismo tiempo. Unos minutos después salgo corriendo de la casa.
- ¿Qué hacías? te he esperado mucho tiempo?. Exclama Juan.
- Nada… Solo me he levantado tarde. He tenido un sueño muy extraño.
- Ah… ¡Bueno… Vamos que llegamos tarde al cole!Y Juan se fue corriendo.
- ¡Espérame! Gritó Sofía.

El día pasa muy rápido, parece que no estoy aquí, en mi mundo. Cuando vuelvo a casa, meriendo y voy a hacer mis deberes, oh no… deberes de historia… Después de la cena, voy a mi cuarto, juego un poco con mi consola, apago mi lampara e intento dormirme, pero no tengo sueño. Entonces, voy a mirar por la ventana. Hay luna llena. Miro las estrellas, son muy bonitas. Me duermo y me despierto en un barco que navega en el mar. De repente un rayo parte el barco en dos. Todos nos agrupamos sobre algo, hay un pánico total, todos gritamos… lloramos… Oigo un ruido y ¡BUM! Una cosa se cae sobre mí. Un dolor fulgurante atraviesa mi cabeza y me desmayo. Me despierto en una isla desierta en la arena. Mi cabeza todavía me hace sufrir pero está mejor. ¿Dónde estoy? ¿Cómo he aterrizado aquí? ¿Cuándo? ¡Y hace mucho calor! Tengo cada vez más sed, siento que pierdo todas mis fuerzas…

- ¿Sofía?¿Todavía duermes?
- Si… ¿Qué pasa?
- ¡Papa y yo tenemos una gran noticia!
- ¡Vamos a mudarnos al Sur para ir a la playa! Exclama Sofia encantada.
- Pues… no, responden los padres.
- ¡Voy por fin a tener el teléfono que os había pedido! Exclamé.
- Tampoco. ¡Vamos a tener un BEBE! ¡Vas a tener un hermanito! Gritan los padres. Por un momento, analizo la situación… ¿Un hermanito? ¿Será posible?
- Pero… Pero… ¡Es GENIAL! Exclamé.

No pude dormir en toda la noche, estaba demasiado excitada. Entonces ya no estaré sola, ya no me aburriré,¡Tendré un hermanito! Desde este día, nunca me aburrí. Esas cosas que hacía en mi vida se convirtieron en algo especial.

FIN

PD:¡además mis padres me regalaron un perrito muy chulo!